Nivel: ⭐ Principiante
Tu cliente te manda un enlace a una videollamada, abres Zoom, te pide actualizar, la llamada se corta a los cuarenta minutos, y a fin de mes la suscripción te ha cobrado 15 euros por una herramienta que usas una vez por semana. Jitsi Meet hace lo mismo gratis, sin cuenta y sin límite de tiempo. Si esto te suena, no es que seas torpe con la tecnología: es que estás pagando un peaje que no tienes por qué pagar. Y como aquí la mejor forma de verlo es con las cartas boca arriba, vamos a comparar lo que pagas con lo que existe gratis.
Zoom y Jitsi, cara a cara
| Zoom | Jitsi | |
|---|---|---|
| Precio | Suscripción mensual | Gratis |
| Cuenta para ti | Necesitas crear cuenta | No hace falta registrarse |
| Cuenta para tu cliente | Según el plan, puede pedirle cuenta o descargar app | Con abrir el enlace le basta |
| Instalación | App o plugin en el navegador | Nada: funciona en el navegador |
| Límite de personas | Depende del plan | Suficiente para una reunión normal |
| Privacidad | La conversación pasa por los servidores de la empresa | Cifrado de extremo a extremoSistema de comunicación donde solo los participantes de la conversación pueden leer los mensajes. Ni el proveedor del servicio, ni un hacker, ni un gobierno pueden acceder al contenido aunque intercepten la transmisión. Ejemplos: WhatsApp, Signal, ProtonMail. Es la base de la privacidad digital real. en la sala pública |
| Dónde viven tus datos | En la nube de la empresa | En la sala que tú creas y controlas |
Para que se entienda: Zoom es un coche de alquiler con seguro ampliado que pagas cada mes aunque no salgas de casa. Jitsi es el coche que ya está en tu garaje y no te cuesta nada usarlo.
Qué ganas al cambiar (y qué pierdes)
Lo que ganas es fácil de medir: dejas de pagar por una herramienta que no usas a diario, tu cliente no necesita instalarse nada, y las conversaciones dejan de pasar por los servidores de una gran empresa a la que le entregas los datos de tus reuniones. Para un autónomo que hace videollamadas de vez en cuando, eso no es un detalle menor: es la diferencia entre tener una herramienta y tener otra suscripción.
¿Y qué pierdes? Las funciones pensadas para grandes empresas: control de salas con cincuenta personas, moderación avanzada, integraciones corporativas. Casi seguro que no las usas, pero conviene saber que existen por si algún día las necesitas.
Cómo empiezo hoy, en tres pasos
- Entras en meet.jit.si desde el navegador de tu ordenador.
- En el recuadro pones el nombre de la sala (por ejemplo, «reunion-cliente-lopez» o algo que se te ocurra y que nadie más use).
- Le mandas a tu cliente el enlace de esa sala por WhatsApp o por correo, y cuando entre, habláis.
Funciona también desde el móvil con la aplicación gratuita, por si tú estás fuera o por si tu cliente prefiere el teléfono. No necesitas que tu cliente sepa nada de tecnología: con abrir el enlace le basta. Y si un día quieres más, las videollamadas permiten compartir pantalla, grabar la reunión y hasta poner contraseña a la sala para que solo entre quien tú digas.
Cuándo Jitsi no te vale
Seamos honestos, que esa es nuestra norma. Si montas videollamadas masivas con cincuenta personas, o necesitas funciones muy avanzadas de moderación empresarial, Jitsi no es la herramienta. También depende de que el servidorOrdenador configurado para procesar peticiones de otros dispositivos (clientes) y servirles datos, archivos o servicios. Puede ser físico (un ordenador encendido 24/7 en tu casa) o virtual (un VPS en un centro de datos). Los servidores son el corazón de cualquier infraestructura digital: sin ellos, no hay correo, web, almacenamiento en la nube ni automatizaciones. público al que te conectas esté en buen momento: en horas punta puede ir más justo de calidad que los gigantes con miles de servidores. Y si tu cliente es de los que solo saben usar Zoom, tendrás que acompañarle una vez, aunque normalmente abrir un enlace les basta.
La letra pequeña es esta: para el 95% de las videollamadas de un autónomo, Jitsi sobra. Y lo que te ahorras no es solo el dinero: es no depender de otra suscripción más, otra cuenta más, otra empresa a la que entregar datos de tus reuniones.
Si además estás cansado de pagar por otros programas que no necesitas, esto encaja con la misma idea: dejar de pagar suscripciones no es una moda, es recuperar el control de lo que es tuyo. Y si estás haciendo la lista de todo lo que puedes usar gratis en tu negocio, aquí tienes el mapa de programas gratis. Las videollamadas no deberían ser un peaje más.
Enlace: Jitsi Meet