5 mitos sobre el software libre que te hacen pagar de más

Nivel: ⭐ Principiante

«El software libre es para informáticos», «no tiene soporte», «es inseguro»… Los mitos sobre el software libre son tan viejos como el propio movimiento, y tienen un efecto práctico: te hacen pagar por programas propietarios cuando existe una alternativa gratuita. Los datos dicen lo contrario. Repasamos los cinco mitos más comunes y los desmontamos con cifras y fuentes.

Mito 1: «El software libre es solo para informáticos»

Realidad: el sistema operativo libre más usado del mundo es Android, que funciona sobre el kernel Linux: tiene el 67,6 % de los smartphones del planeta (StatCounter). Los navegadores Chrome y Edge están construidos sobre Chromium, de código abierto, y Firefox también es libre. Si lees esto desde un móvil, casi seguro que ya usas software libre a diario sin darte cuenta. La gente normal no lo usa: lo usa todo el mundo.

Mito 2: «No tiene soporte, te quedas solo si algo falla»

Realidad: el soporte es un negocio consolidado. Según el informe State of Enterprise Open Source 2022 de Red Hat (encuesta a 1.296 líderes de TI), el 82 % prefiere elegir proveedores que contribuyen al software libre y el 46 % valora que esos proveedores son más efectivos cuando surgen problemas. En el mundo real: la red comunitaria Guifi.net da trabajo a unas 30 empresas de instalación y mantenimiento. Que algo sea gratuito no significa que no haya quien cobre por ayudarte; significa que puedes elegir a quién pagas.

Mito 3: «El software libre es inseguro»

Realidad: el 89 % de los líderes de TI considera el software libre empresarial igual de seguro o más seguro que el propietario (Red Hat, 2022). Y los datos no se quedan en opiniones: los 500 superordenadores más potentes del mundo usan Linux (100 %) (TOP500) y el 92,1 % de los sitios web corren sobre sistemas Unix, mayoritariamente Linux (W3Techs). Que el código sea visible no lo hace vulnerable: lo hace auditable por miles de ojos.

Mito 4: «Es gratis porque no vale nada»

Realidad: el software libre vale billones. Un estudio de Harvard Business School (2024) estima que reescribir el software libre que usan las empresas costaría 8,8 billones de dólares y que sin él las empresas pagarían 3,5 veces más por su software. La Comisión Europea calculó que el software libre aporta entre 65.000 y 95.000 millones de euros al PIB de la UE. «Gratis» no es sinónimo de «sin valor»: es sinónimo de «no te lo cobran por adelantado».

Mito 5: «No sirve para empresas serias»

Realidad: las infraestructuras más exigentes del planeta funcionan con software libre: el 100 % de los superordenadores TOP500, el 92 % de los servidores web, y el 80 % de las empresas espera aumentar su uso de software libre en tecnologías emergentes (IA, contenedores, IoT) según Red Hat. Las empresas europeas invirtieron unos 1.000 millones de euros en desarrollo de software libre en 2018, con un retorno estimado de hasta 95 veces. Si eso no es «en serio», no sé qué lo es.

El mundo no da la razón a los prejuicios:

Los mitos sobre el software libre se desmontan con un solo dato de fondo: la infraestructura digital más crítica del mundo ya funciona con él, y funciona.

Y entonces, ¿por qué siguen vivos los mitos?

Porque cumplen una función comercial: si consiguen que creas que «libre» significa «cutre», sigues pagando la suscripción. Cada mito repetido es una venta asegurada para alguien. No significa que el software libre no tenga pegas reales (las tiene: hay proyectos con documentación pobre, interfaces que asustan y funciones que llegan tarde); significa que los argumentos de siempre ya no se sostienen con datos delante.

Lo que los mitos te cuestan cada año

Cada vez que un mito te hace descartar una alternativa gratuita, estás pagando por un prejuicio. Para un autónomo, la diferencia entre el mito y la realidad son cientos de euros al año en suscripciones. Si quieres empezar a separar el grano de la paja, ya te contamos qué programas gratis puedes usar en tu negocio y por qué LibreOffice ya no tiene nada que envidiar a Office.

Deja un comentario